CINE EMBAJADORES OVIEDO, Biografía, Teatro, Adaptación novela
Premiada hasta el momento en la SEMINCI con el Premio del Público; en los Globos de Oro a mejor Película y mejor actriz Jessie Buckley, y 8 nominaciones a los Oscar. Basada en la novela de Maggie O´Farrell, que además participa en el guión con la directora. Rodada en el pueblo de Woebley (Herefordshire) que recrea al Stratford-upon-Avon del siglo XVI que habitó William Shakespeare. La granja Cwmmau, una finca del siglo XV gestionada por el National Trust recreó la casa de Anne Hataway. El bosque con el que da inicio la película y en que se filman escenas clave de Agnes y su conexión con la naturaleza es un bosque caducifolio de la finca Lydney Park en el Bosque de Dean (Gloucestershire).
Agnes (Jessie Buckley) -una criatura del bosque- nos conduce con primerísimos planos de su rostro como un libro abierto, de su integración con la naturaleza profunda, a la ferocidad de la pasión, al entusiasmo de la maternidad y, al dolor insoportable. Will (Paul Mescal), el conocido Shakespeare, es profesor de lenguas clásicas, conoce a Agnes, se desean, consuman su amor “urgente” y así ambas familias consienten en su unión, de la que nacerá primero Susanna y más tarde los mellizos Hamnet y Judith. Todo es amor intenso, inmenso, hasta que llega la muerte de Hamnet por la peste bubónica. Y con esa muerte se instala el dolor -que no la culpa-, intenso, verdadero, crudo, angustioso, casi insoportable. Un terremoto emocional de dolorosa belleza. El amor, la muerte, Shakespeare y el Arte.
Una descripción del mundo en su evidente crudeza desde el menos conocido mundo femenino, desde el lado siempre oculto en las historias de siempre, versión radicalmente femenina de la vida familiar de Shakespeare. El esfuerzo es desmontar los rigores de una narrativa tradicional, instrumental y reactiva, para conseguir ser útil, rentable, efectiva, dominar y colonizar el relato. Y consigue un cine trascendental, en el centro de su coherencia. Una historia de amor que vuelca los significados de las palabras, que conmueve hasta el extremo.
La conclusión es el poder Catártico del arte, cómo el arte puede unirnos, un emotivo homenaje al poder sanador del propio arte. Propone un proceso de sanación, redención, curación y catarsis colectiva para lidiar con el sufrimiento y el dolor.
Fisicidad, Expresionismo puro, brutal y delicado, pleno, doloroso y poco pudoroso.
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