Werner Herzog, Francia, Reino Unido, Suiza y EEUU, 120 Min. 2022
Comercio Gijón, FICX, Documental, Biográfico,
Documental homenaje a Katia y Maurice Krafft, que grabaron mas de 200 horas al pie de todos los volcanes que en el mundo tenían erupciones. Esta pareja de científicos vulcanólogos estaba filmando en el Monte Unzen, isla de Kyushu, Japón, y a las 15:18 del 3 de Junio de 1991 murieron instantáneamente a causa de un flujo piroplástico que descendió a más de 100 mph desde la cima del volcán en un cambio inesperado de comportamiento. Estaban demasiado cerca, siempre estaban demasiado cerca. El día anterior a su muerte, Maurice dijo en una entrevista “Nunca tengo miedo, porque he visto tantas erupciones en 25 años que, incluso si muero mañana, no me importa”.
Herzog comienza el documental con el desafortunado evento de la muerte de los Krafft. Que empiece contando el fallecimiento de los protagonistas despeja toda duda, y resuelve los suspenses innecesarios de la trama sabiendo cual será el final. Así nos podemos relajar y disfrutar con la belleza de las imágenes. Esa poética en el uso de las imágenes extraordinarias solo metraje del catálogo de filmaciones del matrimonio Krafft, que gracias al montaje y a la banda sonora consigue elevarla a la vivencia de un viaje espiritual. Esas mismas imágenes han sido ya utilizadas este mismo año en otro documental Fire of Love, pero con un objetivo bien distinto y un resultado mucho mas prosaico, más cercano a la descripción científica.
Un homenaje final a dos personas que vivieron la vida entregados a su pasión, exprimiéndola al máximo, que Herzog muestra con austeridad documentalista cumbre de la sensibilidad sin precedentes en su espectacular belleza.
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