TEATRO CARRIÓN, SEMINCI, S.O. Drama,
Mitsuyo Miyazaki, esta directora conocida como Hikari, dice “Creo que el cine puede hacer del mundo un lugar mejor. Nos permite ver a los demás con empatía, crea un espacio para la conversación y nos hace ver partes de nosotros mismos que no sabíamos que existían. Si lo abrazamos, los muros se desvanecen y la humanidad aparece”.
Brendran Fraser da vida a un actor fracasado que se “alquila” para acompañar en el rol que necesiten en acontecimientos familiares, un trabajo desde los 90 cada vez mas de moda en Japón; “porque hay mucha soledad en la cultura moderna, tanto en Tokio como en las pequeñas comunidades rurales y este tipo de servicio une a las personas, aunque sea de una manera tan extraña como fascinante, y los actores que se convierten en sustitutos se entregan al 100% en esa relación y encuentran su propia conexión en la comunidad. Los roles pueden parecer falsos pero la emoción es real”.
Es un retrato humanista no apto para cínicos. “Esta película tiene el poder de recordarnos que todos estamos pasando por algo y que todos necesitamos apoyo y conexión.” Y no podíamos estar mas de acuerdo con todas estas reflexiones.
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