COMERCIO GIJÓN, FICX Albar, Actores naturales, Thriller rural,
Ópera prima, en la dirección, de Sven Bresser. Con actores naturales de la zona, el protagonista, un local Johan (Gerrit Knobbe) es un viudo solitario cortador de juncos que en estos momentos se ocupa temporalmente de su nieta a la que recoge de la escuela diariamente. Acompañamos a Johan a los juncales, y conocemos su duro trabajo y también las dificultades de la modernización en reuniones con los otros agricultores. Una mañana en sus campos descubre el cadaver de una joven violada y ahí se inicia lo que parece un film policiaco y detectivesco para encontrar al asesino. De un tono observacional, pausado, documental, pasamos a un tono policiaco. Pero no es lo policiaco lo importante, el cadaver despierta en Johan un cuestionamiento permanente de culpa y misterio sobre sus propias emociones, miedos y deseos. Sus dificultades para sobrevivir, los bajos precios que pagan por sus cosechas y los conflictos con sus vecinos del otro lado del Río provocan en la vida de Johan la aparición de oscuras y perturbadoras imágenes, a veces reales, a veces cuasi fantásticas. En la mente del director hay 2 imágenes, la vegetación de los juncos como protección y la idea de un hombre complejo con amor y violencia.
Es la primera película de este hombre que vive de cortar juncos, primero vio el guión pero luego quedó olvidado ganando terreno la improvisación. Las dos primeras semanas solo rodó imágenes, sin texto, luego fue viendo las posibilidades de la improvisación para todos los actores locales, naturales, que usaban sus propias palabras. Ahora este protagonista se siente feliz por el trabajo hecho en la película y hasta se anima a repetir en el oficio de actor.
Ambigua y misteriosa, amplía los hilos de la película haciéndola sentir peligrosa cuando no llega a nada por esa vía. Pretende lo misterioso externo cuando realmente aborda lo del alma interior.
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