COMERCIO GIJON, FICX Albar, Privacidad,
Segundo film de Hambalek. Una propuesta sobre la invasión de la privacidad, en este caso dentro de la familia, y de forma especialmente “involuntaria.” En tiempos de auge del control parental, aquí visto al revés, desde el control filial, provocando el caos en los padres que no soportan que sus hijos conozcan sus secretos más íntimos. Con un soberano tortazo en cámara lenta que recibe Marielle (Laeni Geiseler), una estudiante adolescente, no se sabe de quién, comienza la película. Descubre después que tiene habilidades telepáticas, oye y, siente como si presenciara la escena, lo que está diciendo y haciendo su madre (Julia Jentsch), y, lo que hace y dice su padre (Félix Kramer), tanto de día como de noche. Cuando Marielle cuenta en casa lo que ha visto de cada uno de ellos no se lo creen. Eso desencadena situaciones que van de lo incomodo a lo absurdo, un acercamiento a la verdad y la hipocresía en la pareja, a la conciencia y a la moral, a los roles de género. “Pedimos a los demás honestidad aunque nosotros no lo cumplamos, algo muy alemán, aunque sea universal” en palabras del director, cómo los hijos piden honestidad a los padres.
Planos fijos de Marielle con fondo rojo y en cámara lenta rompen las escenas sirviendo de cortinillas y son los únicos en los que aparece banda sonora musical, varias piezas de Shubert, y alguna de Bhrams y Beethoven.
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