TEATRO CERVANTES, Paternidad, Familia,
Tercera de la trilogía de Chen sobre Singapur, que une en la misma casa a dos parejas de dos generaciones obligadas a convivir en un pequeño espacio. Dos amores, el amor adolescente romántico inconsciente y el amor adulto amable y lleno de ternura. Esta saga familiar no es un film fácil ni sentimentaloide, encuentra en el cuidado una forma de reconocerse. Filmada entre barrios populares y el brillo de la ciudad trata con sensibilidad extraordinaria los gestos cotidianos cuando todo amenaza con romperse.
Un reflejo de la compleja sociedad Singapuresa formada por comunidades como la malasia o la china poco dadas a mezclarse, esa especie de clase trabajadora, bajo la clase alta de los singapureses que se rige por unas leyes de inmigración restrictivas, sobre el derecho a la vivienda por ejemplo. Aun hay mas pobres que ellos pero no aparecen en el film.
El desbordamiento económico de las últimas décadas en Singapur; cambios en el modelo de familia, en el entorno laboral y en el modo de vida: todo ha cambiado, incluso el modo de narrar, las nuevas formas audiovisuales mostradas con la “invasión” del móvil por ejemplo, incluso el TikTok o el gran decorado de la venta de pisos.
Los personajes se mueven sin parar, incluso usan el autobús como ocio barato para pasar una tarde de cita, ese autobús desde el que los pobres ven la zona rica. La canción Father and Son de Cat Stevens es el colofón de este largo largometraje.
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