TEATRO CALDERON, SEMINCI S.O.,
En el patio de la Universidad de Tubinga, en Alemania, hay un Ginkgo biloba, con mas de 200 años, el amigo mudo, callado, silente, del título. A su alrededor se cuentan 3 historias que suceden en tiempos distintos.
Empieza en la actualidad con un neurólogo hongkonés (Tony Leung, Deseando amar) que va a contar su investigación a Tubinga, él experimenta con el cerebro de los bebés midiendo su reacción a los estímulos. Pero no puede regresar a su país por el confinamiento del COVID y ha de quedarse, con la única compañía del conserje, en el edificio de la universidad, y con el Gingko. Rodado en nítidas imágenes digitales.
Otra historia se desarrolla en los 70, un filólogo descubre el poder del jardín gracias a una compañera que se tiene que ir de vacaciones y lo deja al cargo de su investigación, las respuestas de una planta que tiene en su ventana conectada a unos electrodos reflejadas en una gráfica a la que está conectada a modo de electrocardiograma. Ella mide el calor, la luz, la humedad… el encontrará otros modos mas complejos de comunicarse con la planta. Imágenes saturadas y rugosas en 16 mm.
La tercera historia es sobre una estudiante brillantísima de comienzos del siglo XX, la primera mujer a la que permiten entrar en la Universidad, de Tubinga con su gingko, por supuesto. Parece un homenaje al botánico Karl Blossfelt que trabajó con retratos de vegetales, en la actualidad con la categoría de arte, PhotoEspaña hizo una exposición hace unos años con sus trabajos fotográficos que utilizaba en las clases de dibujo con sus alumnos. Imágenes de microscopía y time-lapses iluminan esta parte, una joya visual botánica. Rodado en 35 mm en blanco y negro.
“Esta es una historia hecha por y para los humanos, pero hablamos de percepciones del mundo mas allá de nuestros límites” afirma la cineasta húngara, “este film también pretende ser una alerta para proteger y apreciar la investigación científica”.
Diseñó sonoro inventado, sensaciones bajo tierra. Una película poética y cautivadora.